Los objetivos Sony "easy choice"

May 09, 2013  •  Leave a Comment

Los objetivos fijos (en general)

Resulta muy placentero y satisfactorio cuando uno saca fotos con un objetivo fijo. Comparados con la mayoría de los zoom, en particular con los más accesibles económicamente, suelen ser muy luminosos y dan muy buena resolución incluso a la apretura máxima de diafragma o a partir de un punto de ésta más cerrado y hasta F/8, f/11 o en algunos casos f/16 según cual sea el objetivo. Generan muy poca aberración cromática (aunque hay excepciones en lo que a esta cuestión refiere como por ejemplo el caso del Sony 28mm f/2.8 que sí las sufre) y muestran poca o ninguna distorsión óptica. Es muy difícil que un zoom mantenga resultados parejos en todo el rango de las distancias focales que barre (su peor comportamiento suele darse en los extremos o en uno de los extremos del rango de las distancias focales que cubre) mientras que un objetivo fijo habrá sido diseñado para un rendimiento óptimo a una única distancia focal. Hay zooms de excelente calidad y a precios razonables como el caso del Tamron 17-50mm F/2.8 XR Di II (que es luminoso y da muy buena definición incluso con grandes aperturas de diafragma), pero hay un tema en el que los fijos suelen siempre ganarle a los zoom y esto es en lo que respecta a la calidad y suavidad del “bokeh” (algo así como la característica y cualidad de las áreas desenfocadas de una imagen por delante y por detrás de lo enfocado en función de la profundidad de campo que determinarán la apertura de diafragma, la distancia focal del objetivo y la distancia a la que se esté enfocando).

Diseñar y construir un objetivo fijo cabe suponer ha de ser más sencillo que producir un zoom que lo iguale en calidad, así que a igualdad de precios, el fijo será mucho mejor. Esta es otra de las ventajas que brindan los fijos, ya que posibilitan poder adquirir un objetivo luminoso y con muy buenas lentes a un precio más accesible que el de un zoom de calidad similar (aunque dado que no tendría mayor sentido producir objetivos fijos de mala calidad y la buena se paga, por lo general no los hay baratos).

Todas las virtudes que presentan los objetivos fijos no quitan que en particular cuando no se tenga en vista un tema específico para fotografiar, muchas veces uno puede tender a dejar montado en la cámara algún zoom por ganar un poco más en comodidad y flexibilidad, aún cuando se estuviera sacrificando calidad de imagen.

Hecha esta introducción, ahora a continuación voy al punto.

 

Los objetivos Sony “easy choice”

Sony sacó para sus cámaras DSLR y SLT Alpha una línea de objetivos fijos económica que dio en denominar (obviamente por razones comerciales y de marketing) “Easy Choice”, lo que traducido al castellano significaría algo así como “de fácil elección” o “fáciles de elegir”, lo que no deja de ser cierto ya que estos objetivos, estando a un precio bastante accesible, son muy buenos. La estrategia de Sony para estos objetivos consistió en no invertir mucho en sus cuerpos, que son totalmente de plástico y muy elementales (aunque están bien construidos), pero sí en la calidad y performance de las lentes, lo que cuidó.

Son tres los objetivos “easy choice”, el 35mm DT f/1.8 SAM, el 50mm DT f/1.8 SAM (ambos para cámaras con sensores APS-C) y el 85mm f/2.8 SAM (para cámaras full-frame y por ende también para APS-C).

En su apariencia externa los tres se ven exactamente iguales y la única forma de distinguirlos entre sí es leyendo la denominación grabada en el cuerpo del objetivo. Son livianos y compactos así que son muy cómodos para llevar con uno (incluso en algún bolsillo de un saco o campera).

Son todos luminosos. Ninguno de los tres tiene tope de enfoque a infinito, lo que habrá de tenerse en cuenta cuando se enfoque en forma manual (MF) para no pasarse. El diámetro de la rosca para los filtros es de 55mm y estos no giran al enfocar así que no se presenta ninguna dificultad para el uso por ejemplo de filtros polarizadores. Todos estos objetivos posibilitan una distancia mínima de enfoque bastante corta (aproximadamente 11,4 cm el 35mm, 23,5 cm el 50mm y 47 cm el 85mm).

De los tres objetivos "easy choice" tengo el 35mm y el 85mm. No compré el 50mm debido a que si bien los review / comentarios que he leído sobre el mismo lo califican positivamente y como dijera, resulta bastante accesible (como lo son todos los de esta línea), ya tenía yo no uno solo, sino dos Minolta AF 50mm f/1.7 (foto de arriba a la derecha) que es un buen objetivo (apto para full-frame o APS-C) además de ser ya todo un clásico que, no obstant ello, puede conseguirse usado a buen precio. Me pareció entonces que no tenía mayor sentido incurrir en el gasto para sumar otro 50mm (por bueno y accesible que fuera) a mi colección. Abajo pueden verse fotos del Sony 35mm f/1.8 y 85mm f/2.8.

 

El Sony 35mm DT f/1.8 SAM

Habiendo ya destacado las cualidades que caracterizan en general a los objetivos de la línea “easy choice”, me concentraré en más en dar cuenta de las particularidades de los dos que poseo, comenzando por el 35mm.

El 35 mm es como ya lo comentara, para usar con las Sony Alpha que portan sensores APS-C. Tiene muy buen control de las aberraciones cromáticas, en particular con el diafragma cerrado a f/2.8 y en más y la definición que da es muy buena en el rango de aperturas entre f/2.8 y f/8 y a partir de f/4 incluso las esquinas de las imágenes que uno tome tendrán buena resolución (lo cual no solo es lo que dicen los reviews sino que también lo puedo reafirmar en función de los resultados que obtuve con algunas pruebas que llevé a cabo).

Es un muy buen objetivo. El único tema que cabría observar refiere a la pequeña distorsión óptica de tipo “barril” que presenta. Por suerte, se trata de una distorsión simple, muy fácil de corregir con las herramientas que para ello brinda cualquier programa de edición de imágenes serio. Claro que, según mi opinión, siempre será mejor disponer de algún programa o plug-in específico que permita que se corrijan las distorsiones ópticas en forma automática, tal como por ejemplo el PTLens (plugin o standalone que permite trabajar con archivos Tiff de 16 bits o jpg), el DxO Optics Pro (un excelente programa para revelar Raw que entre otras cosas se destaca y es bien conocido por su habilidad para corregir automáticamente las distorsiones producidas por los objetivos que ya se encuentren en el vasto listado de las ópticas que soporta) o incluso el CameraRaw para el que se podrá buscar y con suerte encontrar y cargar algún perfil (profile) para el objetivo en combinación con la cámara que se esté usando, ente otros. La cuestión es que si bien las distorsiones simples como la que produce el Sony 35 mm son fáciles de corregir y tratándose de un objetivo fijo, uno podría ya prestablecer cual han de ser las correcciones a aplicar sistemáticamente para el mismo, la edición se complica para las imágenes obtenidas con zoom, cuyas distancias focales son variables y más que todo en los casos en que las imágenes no presenten líneas rectas horizontales y/o verticales próximas a sus bordes como para poder contar con alguna guía visual para hacer la corrección con facilidad.

La primera foto que se ve abajo, que saqué con el objetivo Sony 35mm DT f/1.8 SAM, fue sometida al programa PTLens que corrigió en forma automática la leve distorsión óptica que se veía en el archivo original.

La foto que se ve arriba la saqué (un día nublado como se puede apreciar) también con el Sony 35mm DT f/1.8 SAM.

 

El Sony 85mm f/2.8 SAM

Si bien el Sony 85mm f/2.8 no parece gran cosa a simple vista, es un objetivo que se comporta de manera excelente (incluso en cámaras con sensores full-frame). Tiene muy buen control de las aberraciones cromáticas, en particular con el diafragma cerrado a f/4 y en más, la definición que da es excelente partiendo ya desde f/2.8 y especialmente en el rango de aperturas entre f/4 y f/8 siendo que incluso las esquinas de las imágenes que uno tome tendrán buena resolución (lo cual también para el caso de este objetivo puedo aseverar en función de los resultados que obtuve con algunas pruebas que llevé a cabo) y no presenta ninguna distorsión óptica cuando se lo utiliza con cámaras con sensor APS-C y apenas con la A900 o A850 (full-frame) según lo refieren los reviews sobre este objetivo.

No tiene por supuesto la solidez y calidad de construcción de por ejemplo el Sony 100mm f/2.8 Macro (un excelente objetivo que da muy buena definición) que es mucho más voluminoso y pesa aproximadamente el doble que el 85mm, así como más que lo duplica en precio. Menos sentido tendría comparar la calidad de construcción del Sony 85mm f/2.8 con el Sony / Carl Zeiss 85mm f/1.4 (que no poseo) porque este último cuesta alrededor de cinco veces más que el primero.

Abajo muestro cuatro fotos que saqué con el Sony 85mm f/2.8 SAM.

Un muy buen artículo sobre el Sony 35mm DT f/1.8 SAM puede leerse (en idioma Inglés) donde remite ese vínculo, en el sitio de Kurt Munger y en la página web a donde remite este otro que sigue puede encontrarse un review también de Kurt Munger del Sony 85mm f/2.8 SAM. Asimismo recomiendo leer aquí los resultados de los tests que hicieron los técnicos de DxO Mark de los tres objetivos “easy choice” y los reviews en Photozone.


Comments

No comments posted.
Loading...